Fue a Bohr al que se le ocurrió la idea de aplicar el principio de cuantización de la energía que explicaba tanto la catástrofe ultravioleta como el efecto fotoeléctrico a la estructura atómica. Vamos, que se le ocurrió que tal vez sólo algunas órbitas le estaban permitidas a los electrones, que podían pasar de unas a otras de un salto, pero nunca estar entre dos de ellas. De ese modo, los electrones tenderían a ocupar la órbita con menos energía (por esa costumbre de la naturaleza a minimizar la energía) y, en caso de que el electrón estuviese en una orbita con una energía superior, tendríamos lo que se llama un átomo excitado.
Teníamos, entonces, que Bohr sugería un átomo en el que los electrones iban por ahí saltando de una orbita a otra, cada una con una energía asociada diferente... un electrón en una orbita cercana al núcleo tendrá menos energía que uno situado más lejos. Pero si, como dice Bohr, el electrón salta de uno a otro, ¿qué pasa con el exceso o defecto de energía? Muy simple, para excitar un electrón (es decir, que el electrón pase a una orbita más lejana al núcleo) es necesario darle energía, y cuando se de-excita, el electrón mismo se encarga de emitirla. ¿Y cómo se emite/recibe esa energía? Por medio de fotones.
MUY BIEN TU PRESENTACION RORIX ME AGRADA TU INFORMACION S PERO QUE SIGAS IGUAL ECHALE MUCHAS GANAS
ResponderEliminarbuena informacion rodrigo..........
ResponderEliminarmuy bien rodrix que buen tema echele ganas by
ResponderEliminarwowowowowowowo que chida presentacion
ResponderEliminaroye rodrix para mi criterio creo que te hizieron falta algunas imagenes... pero tines uena infoacion muy bien eche ganas
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